El disolvente y la técnica
Dos errores frecuentes van juntos: usar un disolvente inadecuado y aplicarlo con fuerza. El estándar es el agua bacteriostática (agua con alcohol bencílico al 0.9%), y se añade dejándola deslizar por la pared del vial, no en chorro directo sobre el polvo.
Después, se disuelve con un giro suave; nunca se agita enérgicamente, porque la espuma y el estrés mecánico no ayudan.
